El camino del guerrero
La película empieza con un joven llamado Dan Millman quien sueña con
ganar la medalla de oro de los juegos olímpicos, Dan tiene una pesadilla en la
que se ve haciendo acrobacia pero cae mal y su pierna se destroza en mil
pedazos, mientras que alguien recoge sus pedazos, se despierta repentinamente y
sale a caminar hasta llegar a una gasolinera, ahí conoce a un señor con gran
sabiduría y que éste lo bautiza como Sócrates, quien de repente aparece en el
techo, lo que intriga a Dan y hace que éste vuelva cada noche a visitarlo,
Sócrates aprovecha estas visitas para darle grandes lecciones, lo que al inicio
Dan no entiende, hasta que tiene un accidente y es ahí que recuerda su
pesadilla y busca a Sócrates para que lo ayude a lograr su sueño y
efectivamente Sócrates le infunde ánimo para no rendirse y a partir de lo que
le enseña Sócrates, Dan logra su triple mortal que tanto había deseado, pero
esta vez sin preocuparse por el otro, sino sólo por vivir el presente.
Deja grandes enseñanzas, entre ellas que el éxito no sólo son medallas de oro, trofeos o reconocimientos, sino que se debe vivir cada momento, disfrutarlo porque nosotros elegimos esa actividad, ya que en ocasiones nos preocupamos por lo que dicen los demás y no por lo que sentimos nosotros. Permitimos que nos digan qué hacer y qué pensar para seguir ideales que no nos corresponden. Es por eso que debemos concentrarnos en hacer nuestro el mejor esfuerzo, en sentir la delicia de vivir y de experimentar cada segundo de ese maravilloso momento, en hacer lo que nos gusta y lo que nos apasiona.
Sócrates dice que puedes vivir toda una vida dormido, es decir pasar toda una vida sin saber qué ocurrió, pero se trata de saborear y de buscar el momento para disfrutarlo al máximo y para lograrlo necesitamos reparar las cuestiones negativas del corazón, sólo así nuestra vida tendrá sentido.
Es importante cuando dice que afuera sólo encontraremos preguntas pero que la información que debemos recibir es la de adentro, sin embargo, la gente teme ver su interior y es lo que en determinado momento no nos deja crecer; ya que toda respuesta a nuestros problemas existenciales y a los problemas básicos de la vida están dentro de nosotros y somos nosotros los que decidimos cómo queremos estar.
Sócrates dice que debemos sacar la basura interior porque esto te enseña a vivir el aquí y el ahora, ya que un guerrero aprovecha cualquier momento para meditar, porque cada momento es extraordinario y actúa en lugar de reaccionar.
También me llamó la atención cuando dice que lo triste de la muerte no es la muerte en sí, sino que muchas personas pasaron por la vida sin haberla vivido realmente, y es que a veces como seres humanos vivimos preocupados por el futuro y nos olvidamos de vivir el presente y cuando menos lo esperamos, ya es tarde para recuperar ese tiempo, lo importante es gozar cada momento y vivirlo como si fuera el último de nuestra vida.
Fuente;Wikipedia
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